Me pregunto muchas cosas. Todo parte por este blog más botado que moneda de 1 peso en avenida las condes o providencia. Perdí el ritmo.
Supongo que el periodo de estabilidad emocional ya pasó. Se acabó el juego de niños. El equilibrio espiritual se fue a la basura.
El sitio sigue muy bonito. Empezó un calor veraniego apenas se fue el invierno. Los días son menos grises, tienen más luz, y por ende dan ganas de hacer cosas coquetas.
Trabajar menos. Vivir más. Ya pasó el periodo de gracia.
Me gustaria ser el camarógrafo de una película de terror (asian porn gore, para ser preciso) y morir en medio del rodaje.
Que luego hiceran un documental falso de mi vida y descubrieran que en el fondo, muy en el fondo, fui un buen tipo.
- Perdí la paciencia. Detesto a las mujeres que usan el sexo como condición, como premio, poco menos pretendiendo que te hacen un favor. Lo que no me da ella me lo puede dar otra, y si tampoco resulta me lo puede dar otra. Y si no, pago 20 lucas y me lo dan con acrobacias.
Por ahí dicen que existe una cosa llamada justicia divina. Karma. Retribución cosmica.
También dicen que la televisión no miente.
- Pero doctor, lo vi en la tele y la tele no miente.
A veces uno no le toma el peso a las decisiones. Lo que no resultó, la idea loca que no se dijo (o que se dijo), las flores botadas y los chocolates derretidos.
Pensar que pudo ser distinto, en otra galaxia, en otra dimensión.
Se aprende más del error propio que del ajeno, pero el ajeno suele ser menos doloroso.
- En la medicina existen tres cosas que son efectivas: la aspirina, la morfina, y la mentira. El resto son puras patrañas.
- Mi gato se fracturó la columna y no podrá volver a caminar.
Así empezó la jornada. El maní, el salfate, las lacrimógenas, para subirte al bus de los pacos no te piden pase escolar.
Total, si quieres cepillarte el culo ahí está el papel. Ahora, si tenerlo perfumado no es prioridad, te estaremos vigilando.
Yo no sé si el borracho que dirigía el tránsito tenía pase escolar.
- Y tú, Pablo, dónde te ves metido de aquí a diez años?
- No sé. Tal vez metido en un hospital, o quizá en Hawaii, o tal vez me aburra de esta tontera y termine horneando pan para alguna cadena de supermercados.
Sería tan genial espolvorearme maicena en los genitales…
- Doctor, si hasta ofrezco pagarle un bono para que vaya a ver a mi mamá a la casa.
- No, señora. Si mi idea fuera tener dinero, no estaría trabajando aquí.
Si mis jefes supieran lo que hago con sus talonarios de recetas cuando se me acaba el papel higiénico, me renovarían el contrato por tres años y tirarían la cadena.
- Doctor, y le puedo dar a mi hijo “Tulox”? Un primo se lo tomó, y al día siguiente se le pasó el resfrío.
Empezó el invierno. Trajo harta lluvia y diarrea con náuseas y vómitos.
- Parece que los médicos no se enferman nunca!
Y como si la vieja fuera bruja, al día siguiente me brotan los mocos, la náusea, el maldito vómito y una diarrea musical.
Obligado a gastarme hasta la última reserva de papel higiénico.
- Quisiera comentar que los funcionarios están haciendo mal uso del papel higiénico de los baños. No puede ser posible que el rollo de papel dure menos de media mañana.
La veo casi todas las noches y nunca antes había intercambiado tantos fluidos vitales con un ser viviente.
Duermo con una maldita pulga.
Resiste todo: se come los insecticidas, el desodorante, los pedorreos, y cuando logro atraparla entre mis dedos aguanta el aplastamiento (exoesqueleto insectoide, wtf?) y desaparece de un salto.
Me llega a dar anemia con tantas picaduras en el cuerpo.
Pero ya me vengaré, aunque tenga que dormir cubierto de ácido.
- ¿Y esta chaqueta, como se ve?
- Mmm… es como el mismo Pablo de siempre, pero bakán.
-… deja ver el precio. Estoy a 14 mil pesos de ser bakán.
Dicen que los huevos revueltos tienen su propio partido político.
Lo más difícil no fue conseguir el dinero, ni comprarla, ni subirla por el ascensor.
Lo complicado es la instalación.
Maldita lavadora.
Se lo perdono porque se llama Margarita Plus y tiene 6 programas de lavado, y es la primera fémina que invito al departamento.
- Lea, entreténgase, cultívese, produzca, fabrique, y después me cuenta.
Este día tiene 25 horas. Podría pasar cualquier cosa.
Cualquier cosa.
- Y me volví loca desde que supe que mi pareja se metió con mi mamá y tuvieron un hijo, cuando yo estaba embarazada. Caí en las drogas y en una fiesta me lancé encima, y la apuñalé.
- Feliz día, mamá.
Instalar una lavadora es tan molesto como un furúnculo en el culo. No tengo ni las llaves, ni el desagüe adecuado, ni las mangueras. Pero ahí está doña Margarita, mirándome, recién desembalada, como burlándose de mi inocencia.
Gásfiter, fontanero. Arreglar cañerías no tiene nada que ver con pisar tortugas y rescatar princesas.
- Es un dolor maldito que no se quita con nada. Te hace vomitar, pero no se alivia al hacerlo.
- Ser padre te cambia, viejo.
- El tiempo vuela, muchacho. Ayer tenía tu edad, era joven y no me dolía nada. Ahora tengo 3 hijos, estoy por jubilarme, y estoy lleno de achaques.
Porque lo más dificil es el primer beso, señora. Luego de eso, ocurre la magia.
Cerca de las siete de la noche comienza el hambre. Hace frío y quedan como 6 pacientes por ver.
Seis mundos, seis problemas; el hambre, la inanición.
El delirio.
- Mire, señora, algunos dicen que la vida es un tango. Otros dicen que es un tongo. Usted decide.
- Algunas personas se aburren de la vida y para ser felices consiguen una pareja. O tienen un hijo. O dependen de alguien. Pero al final estamos solos, señor, y si no partimos por querernos a nosotros mismos las cosas se complican. Haga deporte, no sé… lea y entreténgase.
- Oye, tú! Bájate! El otro día se me cayó un niño de ahí y se rompió en pedacitos!
Equilibrio dinámico. Las cosas caen por su propio peso.
- Mamá, ¿éste es el doctor?
- Si.
- ¿Y lo sabe todo?
- No, no tengo idea de nada!! …menos mal, así me entretengo.
- ¿Cómo? ¡Este baño no tiene pestillo! ¡No pienso entrar!
- Mmm… y sí. Pero no se preocupe, señora. Le aseguro que el tema del pestillo es más peligroso para nosotros que para usted.
Cientos de frases y nada que hacer.
Porque la mejor forma de celebrar el día del trabajo es no trabajando.
Supermercados y grandes tiendas cerradas.
Refrigerador vacío.
Hambre.
- A ver. ¿Quiere que le diga la verdad, señora?
- No, doctor. A las mujeres no nos gusta la verdad. Por eso los hombres son tan mentirosos.
La “mística” científica. La persona puede sentirse muy bien, asintomática. Lo único que puede convencerla de lo contrario es un exámen de sangre alterado.
Un electrocardiograma.
Otorrinolaringólogo?
Pues la ciencia es más mística de lo que parece.
- Oye, y te duele aquí?
- No
- Y aquí?
- No
- Ya, y aquí?
- No.
(pausa dramática en donde me siento, me pongo a escribir un par de cosas, el cabro chico se pone a saltar en la camilla como un verdadero cabro chico, y de pronto se manda un jackass, de cara al piso, ante su mamá).
- Bueno, y ahora te duele algo?
Llegó el frío. Sopla un viento terrible. La ropa se seca de inmediato, pero a veces siento que me falta ropa.
Esa terraza necesita una reingeniería.
Supongo que a nadie le falta dios ni pan.
Y un restaurant de comida china debe tener a una china atendiendo. O sino, el mundo se destruiría.
La última china que vi estaba viendo una película de chinos vaqueros.
Problem, space-time paradox?
Ojalá tuviera una mascota tan genial como la del konsomé panchi.
- Doctor, mire lo que le saqué a mi hijo del potito
(acto seguido, la mujer saca un frasco con un gusano de 12 centímetros en su interior)
- Guau. Oye, tú – le digo al muchacho – ¿Y te duele algo?