No es un buen momento para escribir. Es más, no sé si debería estar haciendo esto… la última vez que lo hice invoqué una pesadilla disfrazada de sueño y bue… a la larga fue peor.
(sinceremos esta cosa: una ex-pareja leyó, se preocupó, volvimos, y al final todo se fue a la mierda por intervención divinamente humana)
Las cosas como son: las mañanas siguen siendo fomes y aburridas. Ahora toma sentido la frase de Stephen King, en La Torre Oscura, cuando los personajes se decian “Es un bastardo, olvidó el rostro de su padre”, o “que recuerdes el rostro de tu padre, forastero, y que tus días sean largos en la tierra”, o algo por el estilo.
Frente al lavamanos, después de afeitarme, lo único que veo en el espejo es el rostro de mi padre. ¿Bendición? ¿Maldición? ¿Sirven de algo las palabras cuando recordar el rostro de mi padre me jode el día?
- ¿Cuales son las dimensiones del útero?
- No sé
- ¿Cuales son los ligamentos que lo sostienen?
- Paso
-…
¿Y la motivación, niño? ¿Que pasa que ya no estudias como antes?
Mientras más estudio y aprendo medicina, me voy dando cuenta que no es la medicina que quise estudiar. Complicaciones, juicios, personas desagradables, y al final uno no puede ofrecer la cura, solo la esperanza.
Y me voy a saltar el capítulo “El abogado como depredador natural del médico”. La motivación de ayudar se desvanece cuando uno mira que si te pueden cagar, te cagan. Abogados, periodistas, pacientes… las ilusiones rotas se pagan caro, y todos se creen valiosos.
Los buenos la pasan mal, señores, sobretodo con las mujeres, cuando la picardía aflora y uno piensa para sus adentros “para la próxima vez, me portaré mal de verdad”.
No pondré mas detalles. Fueron meses preciosos, conocí muchas mujeres y adquirí unas frases para el bronce fenomenales:
“No funcionó… era la típica niña virgen, inmadura, que clama como gran logro “ser un poco fría y no estar acostumbrada a dar cariño”. No voy a fumar de la misma hierba dos veces”
“La verdá es que la ví y supe de inmediato que no funcionaría. Ella se dio cuenta y en la desilusión, le afloraron ojos llorosos”
- No… no quiero salir más contigo… me siento incómodo
- (silencio aterrador)… bueno, me habrías dicho antes, así no hago el ridículo.
Tantas mujeres, tantas desilusiones… ¿por qué es tan dificil amar, amor?
Iré a llorar o dormir… lo que venga primero.