And then, life goes on.
Porque la verdad radica en esas cosas pequeñas, chiquitas.
Bah. Ya ni sé por qué estoy sentado frente al teclado. No se me ocurre nada divertido, ni filosófico, ni digno de ser perpetuado en los anales de la historia.
De todas formas, sigo. Es una mala costumbre. Voy contra la corriente. Me ha tocado ver personas muy poco resilientes, que a la menor dificultad ponen cara de culo y se echan para atrás. Me refiero a esas personas que ni siquiera pueden ver “Karate Kid” porque se frustran viendo el trabajo duro de Daniel-san, y cortan la película antes de ver el final.
Pulir y encerar, pulir y encerar, pulir y…
Y?
Y para qué?
Y si despues de todo ese pulido y encerado todo resulta ser un fraude?
Fraude
Un fraude de los buenos, de los que tocan música y polulan por las calles atrayendo ratones.
Hay que tener fe.
Hablando de eso, las cosas están como en la canción de Nightwish
Es el fin de toda esperanza
para perder el niño, la fe
para terminar con toda la inocencia
para ser alguien como yo…
Qué diablos? Esta perra… nuevamente se escapa. Siempre lucha y no se rinde, hasta que finalmente cruza la reja y llega donde estoy yo. Todo un ejemplo de lucha. Daniel-san es un poroto al lado de esta mamífera.
Mmm… no entiendo. Por qué decir “Perra” viene a ser algo ofensivo para las mujeres? Si al final, las perras me caen mejor que ciertos ejemplares de féminas humanas.
A lo mejor es una cosa de envidia, y entonces…
No, mejor no sigo.
Lo que sea. Cada quien con su visión de mundo. No estoy aquí para generar polémica, aunque me encanta. Porque la vida sería tan fome sin las idioteces humanas!
El mundo feliz jamás resultó
Ahhhh…
End of hope
End of life
End of time
The rest is silence.